Emaús
Reuniones de Emaús
En la parroquia nos solemos juntar un grupo de personas que una vez realizado el retiro queremos seguir de alguna forma vinculados a todo aquello que pudimos experimentar durante el mismo. Por ello, nos ayudamos como hermanos y preparamos los siguientes retiros para poder ayudar a que otras personas puedan vivir un encuentro parecido que pueda transformar sus vidas.
De igual forma que los retiros los realizan por separado hombres y mujeres, también nos reunimos por separado hombres y mujeres.
Todas las personas que han realizado el retiro de Emaús son bienvenidas a participar en las reuniones.
Ocasionalmente, nos juntamos ambos grupos para realizar grandes celebraciones formando lo que llamamos «la familia de Emaús».
¿Quieres hacer el retiro de Emaús?
¿Qué son los retiros de Emaús?
El retiro ofrece una oportunidad para que todo aquel que esté buscando, que no conozca a Jesús, que lo conozca y no lo quiera o se haya peleado con él o que simplemente vive en el mundo de hoy sumergido en el consumismo, el yo, el ansia de poder y todo lo que da el mundo de hoy… vivan una jornada transformadora producto del encuentro con el amor de Jesús. No hay nada más impresionante que sentir como Dios te ama.
Estos retiros están basados en la lectura del evangelio según Lucas 24: 13-35 que versa sobre los acontecimientos en el camino a Emaús. El Ministerio de Emaús se concibe como un ministerio para las Parroquias y no como un movimiento. Un retiro de laicos para laicos.
El amor de Dios no pone barreras a los hombres. Se organizan para hombres y mujeres de manera independiente. Al retiro vienen gente de todas las sensibilidades de la Iglesia, personas de las parroquias, incluso sacerdotes y consagradas. Todos necesitamos experimentar el amor de Dios en nuestra vida. También llega gente alejada de la fe y de la Iglesia o personas con una vida sacramental más tibia.
La idea es renovar la vida desde el corazón. A lo largo del retiro matrimonios rotos se han perdonado y han recuperado el amor, hermanos se han reconciliado, personas que no entendían su sentido de la vida ahora comprenden que Dios los ama, gente alejada de la Iglesia que ha solicitado prepararse para recibir el bautismo, enfermos que dan gracias a Dios por su enfermedad, desesperanzados que abrazan el amor de Dios … Es un regalo que los participantes hacen a su vida para encontrarse con el Señor cara a cara.